Si bien muchas personas aún tienen reticencias para utilizar los servicios de sus bancos a través de Internet, la creciente oferta de prestaciones, la facilidad de uso y la seguridad demostrada por entidades responsables, impulsan que cada día más y más usuarios dejen de ir a una sucursal bancaria para hacer trámites. Consultas de saldos, vencimientos, transferencias, pagos y administración de diferentes aspectos que hacen al servicio recibido son algunas de las posibilidades que ofrecen estos sistemas.

Es importante conocer cómo maneja cada entidad las normas de seguridad, confidencialidad y privacidad, como así también verificar que proteja de manera adecuada a los usuarios y sus datos personales. Pero no sólo es responsabilidad del banco la seguridad, sino que los clientes tienen que ser cuidadosos en el uso de estos servicios. Aquí presentamos algunos consejos básicos:

· Antes de comenzar a utilizar un servicio de homebanking, revisa los términos y condiciones y conoce las políticas de privacidad y confidencialidad, y los alcances de la responsabilidad asumida por la entidad en el uso de la plataforma electrónica de operaciones bancarias

· Elige una contraseña segura y protégela. Más adelante podrás encontrar algunas recomendaciones adicionales sobre este punto.

· No compartas con nadie tu contraseña. Cada integrante de la familia o de la empresa que necesite acceder a las mismas cuentas bancarias, debe tener su propio nombre de usuario y clave de acceso (para que quede registro de qué usuario accedió al sistema en cada momento).

· Preferentemente no accedas al homebanking desde computadoras públicas (como las disponibles en un cibercafé, por ejemplo), y de ser imprescindible, ten en cuenta las recomendaciones que hay más adelante sobre el acceso a Internet en este tipo de lugares.

Contraseñas seguras

Uno de los aspectos más importantes de la seguridad consiste en utilizar contraseñas sólidas, que reduzcan al mínimo la posibilidad de ser 'adivinadas' por usuarios malintencionados. En esta sección te explicamos cómo lograrlo.

Para cada computadora y servicio que utilizas (comprar en línea, homebanking y mensajería instantánea, por ejemplo), debes tener una contraseña. Cada contraseña debe ser única y no estar relacionada a ninguna de tus otras contraseñas.

La mayoría de los esquemas permiten que utilices cualquier combinación de letras (mayúsculas o minúsculas) y números; algunos incluso permiten también que utilices los signos de puntuación. Las longitudes pueden variar. Puedes crear una contraseña tan compleja como quieras. La clave consiste en que deberás ser capaz de recordar esta contraseña siempre que la necesites sin tener que escribirla para ayudar a tu memoria.

Como la llave de una puerta principal, aún una compleja contraseña se puede copiar y la copia volver a utilizarse. Recuerda que la información en Internet puede ser ocasionalmente observada por terceros. Supón que la contraseña realmente fuerte que te tomó mucho tiempo crear - una larga con 14 caracteres, incluyendo 6 letras, 4 números y 4 signos de puntuación, todo en orden aleatorio - viaja a través de Internet. Un intruso podría ser capaz de verla, guardarla y utilizarla después. Esto se llama 'Olfatear' (sniffing) y es una práctica común de los ciberdelincuentes.

El punto es que tú necesitas seguir la práctica de utilizar una contraseña única con cada cuenta que tengas. Aquí encontrarás un conjunto de pasos que puedes utilizar para ayudarte a crear las contraseñas para tus cuentas:

· La prueba de Solidez.
¿Tu contraseña es tan sólida como las reglas de la cuenta lo permita? Esto refiere a la longitud y el contenido de la clave y depende de las condiciones impuestas o sugeridas por cada uno de los sitios o servicios online que utilizas hayan establecido, para saber cuáles son las posibilidades y restricciones en cada caso en particular. ¿Acepta combinar mayúsculas/minúsculas? ¿Acepta utilizar símbolos? Utiliza estas opciones para crear una clave más segura.

· La prueba Única.
¿Tu contraseña es única y no está relacionada con ninguna de las otras contraseñas que utilizas? Conviene que cada clave sea al menos ligeramente diferente de las demás. Además, asegúrate que no esté relacionada con fechas de nacimiento de personas muy cercanas, tu dirección o tu número de teléfono.

· La prueba Práctica.
¿Podrías recordarla sin tener que escribirla?

· La prueba Reciente.
¿La has cambiado recientemente? Modificar la clave periódicamente es una práctica muy recomendable por si acaso llega a caer en manos indebidas.

Un consejo importante es que utilices iniciales de frases que le sean fáciles de recordar. Por ejemplo, la frase "El campeón del mundial 2004 fue Brasil", genera la contraseña: ecdm2004fb. Si a esto lo combinas con mayúsculas/minúsculas, por ejemplo: ecdM2004fB, tu contraseña será bastante sólida.