Un vestido para un futuro flexible

¿Por qué explorar la tecnología usable? La tecnología tiene ramificaciones en la vida real, y uno de los más grandes temores de Asta Roseway, de Microsoft Research, es que sin cuidados ni imaginación la tecnología sería inflexible y el futuro sería frío, duro e industrial.

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Sheridan Martin Small, de Xbox, una de las creadoras del vestido “The Printing Dress” junto con Roseway, dice que espera que la tecnología se adentre a la “era humana”.

“Mi objetivo, mi esperanza, es ver cómo la tecnología se vuelve humana otra vez. Quiero un futuro cálido. Quiero una tecnología que facilite mi capacidad de hablarle a las personas que quiero, pero que también me ayude a cuidarme”, dice Roseway.

A ella le preocupa que si la gente no pone atención, serán consumidos por “objetos brillantes”, por el constante “sex appeal” de nuevas tecnologías, y se convertirán en autómatas con demasiada información.

“Incluso ahora, la gente camina y ni siquiera se dan cuenta de que están a punto de toparse con una publicación. ¿Y sabes cuál es la solución actual para esto? Hacer una aplicación de realidad aumentada para decirte que te vas a topar con una publicación”, dice Roseway. “¡Qué fracaso!”.

Roseway dice que la tecnología debería permitir que todo fuera mejor para las personas, no peor. Puede ser una capa de inteligencia que viva sobre nosotros o alrededor de nosotros en vez de ser una inteligencia aislada en dispositivos.

“La tecnología puede con el tiempo volverse invisible, pero la inteligencia permanece y se incorpora en las tareas y la vida diaria”, dice Roseway. “No estamos atrapados en nuestros escritorios o sosteniendo algo todo el tiempo, y es un medio más flexible de acceder a la información”.

Martin Small está de acuerdo. “La idea de poder tener cosas conmigo sin tener que cargarlas suena muy bien, así como la idea de tener ropa que pueda reaccionar al medio ambiente o iluminar mi camino cuando esté obscuro. El cielo es el límite y todavía hay muchas áreas que explorar”, dice.

Cada mes, Martin Small organiza un desayuno en Microsoft, donde la gente de toda la compañía habla sobre tecnología usable, desde sus ideas para disfraces de alta tecnología para Día de Muertos hasta investigadores que exploran la tecnología de retroalimentación táctil.

“Hay algo encantador y confortable sobre los circuitos flexibles”, dice. “El poder doblar y estirar la tecnología y manipularla a un nivel humano hace que sea más accesible que el plástico duro”.

Una de las cosas que escucha con frecuencia al trabajar en incubación de Xbox es que éste es el momento en que cambiamos de ser humanos que entienden el lenguaje de las máquinas a máquinas que entienden el lenguaje de los humanos.

“Cuando se habla sobre el futuro, la gente se asusta con rebeliones de robots, pero quizá el futuro no deba ser así”, dice Martin Small. “Quizá sea la era humana. Quizá sea tiempo de olvidar la tecnología fría e inflexible y remplazarla con cosas que nos ayuden a conectarnos mejor con la gente y nuestro mundo”.